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domingo, 13 de noviembre de 2011

"LOS AÑOS LOCOS" Sábado 12 noviembre 2011

El Cartel
del sábado 12 noviembre 2011.
Acta 35 – 2011

En
Los  años  locos

El grupo de hoy.
La pierna de DIEGO MELNICKI, SIMONE LIMA, EDUARDO BRICEÑO,
CHEF DORINDO de pié,
JORGE DORNELLES, RICARDO JAIME, HECTOR CASO, JUAN ANTONIO MAYORAL,
FLAVIO VELASQUEZ y MARTIN CORSUNSKY quien estaba por llegar.

“El sábado perfecto”.
Simone es una chica sensacional que irradia la frondosa dicha vital del infinito y místico Brasil. Simone  fue hoy el icono perfecto para expresar lo que es un sábado perfecto. Afortunadamente Simone conoció a algunos miembros jóvenes y solteros de El Cartel en una fiesta multitudinaria en la piscina terraza de la casa de Martín. Y Simone, obviamente,  fue invitada porque armoniza muy bien con el carácter de éxito empresarial prevalente en el grupo y porque recoge, además,  la mejor idiosincrasia emotiva de lo que nuestro grupo es cuando todo es perfecto, como hoy. Hay que acreditar a Brecha, también conocido como Eduardo Briceño, el mérito por el acierto  de clasificar este sábado como perfecto. Y todos estuvimos de acuerdo que este fue ciertamente, el sábado perfecto. Yo no tengo muy claro los fundamentos de esta perfección. Lo único que sé, como todos los demás, es que siento que fue un sábado perfecto. No voy a indagar en explicaciones, simplemente todo fue perfecto. Incluyendo la absurda cordialidad entre Jorge y Héctor, que si bien no es algo espantoso, si tiene todo el aspecto de una mutación genética, lo cual sería un evento de alta improbabilidad. Pero los eventos imposibles pueden acaecer, como hoy acaecieron varios durante este almuerzo memorable. Entre ellos la reclasificación de Martín, quien pasa del estado de ente inexistente al nuevo estado de persona existente. Un gran salto hacia adelante. Hubo imperfecciones mayores como las graves ausencias de Rodrigo, de Rubén y de Gilles que no afectaron la perfecta perfección de este sábado, quizá porque fueron compensadas con la maravillosa e inesperada llegada entre nosotros de Juan Antonio. Y por lo que a mí concierne resulta muy extraño mi asistencia ya que yo no estaba destinado a asistir porque pensé practicar en  casa el estado semi comatoso de la recuperación gripal. Pero Héctor tuvo la gentileza de convocarme personalmente en representación de las multitudes y eso obró el milagro de curarme a vista y hacer innecesario el programado reposo curativo. Afortunadamente descubrí una forma imperfecta de degustar la comida prohibida, sin tragarla. Como hacen los catadores de vinos con los grandes y los pequeños vinos. En esta ocasión usé un sistema inaugurado esta semana en la cata magistral de los célebres Másters of Wine, Pancho Campo, Jancis Robinson y Robert Parker  en la conferencia WINE FUTURE HONG KONG 2011. En vez de los incómodos y enormes recipientes de siempre, se usaron esta vez, allá en Hong Kong, civilizados y discretos vasos de cartón de doce onzas. En mi caso, usé un vaso de cartón de 6oz. Y  en servilletas de papel cargadas con el bocado de la comida  degustada fui llenando dicho vaso…  y el resto es historia de placeres… Descubrí que esto no escandalizó a nadie porque en verdad eso y cualquier otra invención que asegure el disfrute de la totalidad de los estremecimientos sensoriales del cuerpo humano, es parte importante del reto de vivir en quienes aspiramos a la perfección. Por ejemplo, esta modalidad me impidió escandalizarme, como era mi intención, del amigo Ricardo, quien tiene necesidad de tomar vinos tintos en  una copa de cristal llena hasta la mitad de hielo picado. No es un rito supersticioso. Es algo más profundo. Quizá un nuevo estilo de vida. Al inicio imaginé que un Pesquera o un Achaval Ferrer sumergidos en una montañita de roquitas de hielo era un nuevo tipo de catástrofe enológica. Pero después pensé, motivado por la teoría de la relatividad de los gustos, que es muy probable que un vino podría mejorar en algún sentido improbable al ser maridado con el tembloroso hielo picado. Otro sesgo evolutivo. Brecha llevó ayer viernes 11/11/11 un mondongo al Chef Dorindo. Dicho mondongo estuvo hecho, servido y comido a la perfección.

Ricardo aportó de la casa Havanna de Mar del Plata, Galletitas al Limón y dos tipos de Alfajores, uno, rellenos con dulce de leche y cubiertos con merengue y el otro tipo, Alfajores cubiertos de chocolate oscuro.

Brindamos el arranque con
RON ZACAPA XO SOLERA GRAN RESERVA.

“Estos”… Flavio, ¡ay de mí!.. “campos de soledad, mustio collado” *

fueron para todos los tiempos
los mejores patrimonios artísticos de la humanidad…
fueron espíritus y delicias terminales que cerraron
con kilates de oro y diamantes de Jorge
el encuentro perfecto de hoy.

Y finalmente dejaré que la narración fotográfica que sigue hable por sí misma,
Quizá con mejor elocuencia que mis palabras…
Quizá bajo el embrujo metafísico del capicúa 11/11/11,

Saludos.
Flavio.

*
Canción a las ruinas de Itálica
Rodrigo Caro.

Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa.



 

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