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viernes, 8 de febrero de 2013

"Club Español" viernes 8 febrero 2013.



Dos Garnacha autóctonos de Navarra,
el Santa Cruz de Artazu 2007, un vino de gran clase,
y el Artazuri 2009, un vino de alegre mesa.
Cambutal y Artazu.
Hay un rincón de España a pocos pasos de la Vía Porras, muy cerca de la Casa de la Carne y de Bodega Mi Amiga, oculto discretamente dentro de un chalecito en donde funciona una cocina española más o menos privada que no muestra en la mesa ninguna pretensión gastro-manierista como las que ya se han instalado en abundancia y gran éxito en este insólito barrio de San Francisco de la ciudad de Panamá. Fui invitado por la crema y nata del Grupo Cambutal que ha instalado aquí su punto de referencia insignia para gozar del buen gusto panameño por la cocina casera y accesible. Grupo que funciona primordialmente como una romería urbana muy a la panameña, compuesto de parientes  y fraternos amigos que ya han superado la mediana de sus vidas y que han fabricado con éxito hermosas familias y han echado andar prósperas empresas. Son gentes que saben sumar y restar cuando se trata de comer bien. Por eso me sentí privilegiado de constatar en este comedor español-panameño la existencia de una de las relaciones más sorprendentes y beneficiosas entre precio y aprecio de la comida. Creo que nadie en la ciudad de Panamá  supera esta relación favorable al comensal con tanta discreción y satisfacción como este local sencillo que se presenta como una casa de campo y de playa de la clase media y profesional nativa. Estuve aquí hace tiempo y había perdido en mi memoria los gratos momentos que pasé hace veinte años en este lugar cautivante con mi gran amigo catalán fundador de la Churrería Manolo de la vía Argentina, Paco Ruiz, quien me hacía gustar sus churros mojados en chocolate  tan espeso como puré. Y aquí también  encontré cochinillo, cordero, serrano  y manchego cuando en aquellos tiempos no existía en mis temores el devorador miedo a las coronarias. Y quizá en honor a aquellos remotos momentos catalanes, que solamente fueron  míos, el amigo Jack sin saber y sin querer nos ofreció dos vinos de por allá muy cerca de Catalunya, o sea, provenientes de Navarra, un 2007 de Santa Cruz de Artazu. Una gran vino a base de Garnacha. Pero vino algo caro según los patrones de consumo del panameño promedio. Y sobre todo, por la uva Garnacha la cual también se aleja de los gustos asentados en Panamá que son más favorables a las  uvas de importancia internacional como el Cabernet Sauvignon y el Merlot. Y el otro vino ofrecido por Jack, de menor cuerpo y complejidad,  también confeccionado por Artadi, Bodega de enorme prestigio que representa en exclusiva  su tienda de vinos, “Canavaggio Wine Boutique”, criado igualmente  a base de Garnacha, una uva autóctona de cuerpo y alma navarro y euskera, cuyo precio es muy inferior al anterior pero de calidad adecuada para una mesa de comensales y bebedores de gran apetito como es la mesa del Grupo Cambutal.

El plato estrella de la tarde fue el asado de cordero que se maridó a la perfección con ambos Garnacha, gracias a la acertada ciencia de la elección de maridajes felices que sabe practicar el amigo Jack, que es además de ciencia, un verdadero arte.

Saludos.
Flavio.


Manuel Berrocal y Juan Palm

Roberto Sierra López y Guillermo García.


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