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miércoles, 3 de noviembre de 2010

“CAN MASOLIVER”

Cartel de sábado

10 abril 2010
Almuerzo.

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PARTICIPANTES: Rodrigo, Mauricio, Sir George, Rubén, Héctor, Eduardo y su hijo, Gilles y Flavio.

VINOS: Torre Albéniz 1999 Reserva. 2 Gavilán 2004/6. Marqués de Cáceres Reserva 2004. Cune Reserva 2004. Pago de los Capellanes 2006 Reserva. Campo Viejo 1997 Reserva. Coto de Imaz 2004. Glorioso Crianza 2006.

ABRE BOCAS: Dos fabadas asturianas. Berenjenas a la parrilla. Tapas al Chef. Ensalada de Salmón Marinado. Pan con Tomate.

ENTRADAS: Rabo de Res. 2 langostinos en salsa de frijol. 2 Mero al ajo y picante. 2 Lasaña de morcilla. 3 Chuletas de Ternera Nacional. Espalda y pata de cordero. Sepia rellena de manchego. Atún a la corteza de pimienta.

POSTRES: 2 Explosión de Chocolate. Tiramisú. Cheescake de fresas. Mouse de Chocolat. Crema Catalana.

NO TEMAS: Como siempre los argentinos, este sábado, compitieron entre si divididos en equipos de colores diversos. En la pantalla tv de Per Masoliver, esta vez perdió el color blanco. Y en la mesa del Cartel no importaron los matices de la partida. En la mesa del Cartel los argentinos de cada bando fueron grandes en el triunfo y en la derrota. Porque, por supuesto, comieron y bebieron "a la gula" de Mauricio. Porque, por supuesto, hablaron y callaron esta vez todos al mismo tiempo.. Mostrando así que están, como Los Andes, por encima de la gloria del triunfo; y como el horizonte de las pampas, más allá del sufrir de las derrotas. Lo que les importa a los Argentinos es vivir la vida loca. Vivirla en la agonía de la histeria. Vivirla en compañía. Y vivirla peligrosamente en el torbellino de la pasión. Es un pueblo de lo más parecido a sus clones del norte: los banqueros de Wall Street; quienes, supongo, por lo que sucedió hace poco, importaron del cono sur para adaptarlo al juego del dinero que también se juega a las patadas, la gracia ingeniosa de Pelé, el cual, dice Mauricio, jugó al fut como nadie nunca. Y como digo yo, fue el mejor sólo para parecer argentino. También los clones de Wall Street importaron del sur el arte argentino de jugar con el fuego de los altos riesgos. De caminar por el borde de la tragedia. Y caer por allí con las ganas suicidas que al final del tramo el golpe del olvido haga nacer un mundo mejor. Coquito es la expresión más heroica y refinada del drama complejo de ser argentino. En el mundo de Coquito no baja la fiebre, ni el dolor; y se gozan los olores de Carolina Herrera que difunden hechizos y embrujos.. ¡Forza Sir George.... Vai avanti caro! No te rindas nunca aunque Héctor sea tan parecido y tan bueno como tú. Es una gran cosa que este almuerzo en Can Masoliver haya sido premiado por el silencio. Los labios del Cartel callaron. En vez de hablar entre nosotros, miramos hacia la ventana del frente. Es una gran cosa que por eso, este sábado, los miembros del Cartel secuestraron sus temas trascendentes para enjaularlos en la cárcel de sus pechos . Y allí encadenarlos y apalearlos a golpe de frenéticos latidos para darle el triunfo al corazón y vencer a la razón. Y allí prisioneros del corazón nuestros temas de siempre, hoy no temas, se quedaron tiesos e inconscientes. Hasta nuevo aviso. Hasta la próxima

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