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miércoles, 3 de noviembre de 2010

“LUNG FUNG” 27 marzo 2010.


Sábado 27 marzo 2010.
Almuerzo.

PARTICIPANTES: Héctor, Jorge, Gianni, Gilles, Martín Bazán, Rodrigo, Eduardo, Mauricio y Flavio.

AUSENTES: Carlos, Jamo, Mark, Martín Corsunsky, Rubén y Augusto.

VINOS: 3 Albariño Martin-Kodaz y 6 Protos Crianza.

PLATOS: Soy-Kao frito; Leon-Pan wantón; Pato pequinés; Logostinos en salsa de frijoles negros; Puerco al carbón, Galllina Cha-Chi-Kai; Robalo Racimo de Uva; Langosta en salsa de jengibre; Arroz frito Young-Chow con chorizo chino, Te de almendra y te de jazmín.

SALONERO: Jorge Porras.

CAPITÁN: Dionicio Chin

CHEF: LUI-ZIU-MIN (!!!)

TEMAS:
 
A) Se hicieron comparaciones entre este restaurante y Casuale. La conclusión fue que la calidad, la cantidad y los precios es de mejor aceptación en Lung-Fung. Se le reconoció a Eduardo su talento culinario en la selección del excepcional menú. Y se le pidió que modere la próxima vez la cantidad.
 
B) La reunión del próximo sábado 3 abril todavía no ha sido convocada por Héctor. Sábado santo en los Años Locos, podría ser.

C) Pero si convocó Héctor la del otro sábado 10 abril en Can Masoliver. Y le pidió a Eduardo que reserve una mesa frente a la pantalla. Creo que algunos irán vestidos de blanco.
 
D) Rodrigo presentó a su hermano Martín. Soltero, joven e inteligente porque no abrió su boca; a pesar del severo interrogatorio al cual fue sometido. La verdad es que abrió la boca una vez para responder, una muestra de cortesía y buenos modales que no tiene nada que ver con el grupo. Pero si bien abrió la boca, los que preguntaron ni escucharon la respuesta ni le dieron bola y hablaron de otras cosas y no pudo responder como tenía que ser. En fin Martín cayó y calló muy bien…

E) Héctor y Jorge no pelearon. Es la primera vez. Y no sólo eso. Estuvieron de acuerdo ¡EN TODO! Están mal, muy mal. El grupo diagnosticó que alguna plaga terminal los acabó. No puede ser. Probablemente es una señal que anuncia el apocalipsis. Porque Gianni casi no comió, evento improbable que como el anterior constituyen eventos desafortunados de bajísima probabilidad. Si esa vaina sigue así tendremos una catástrofe premonitoria antes del 2012. Todos presentaremos ofrendas a Buda por una pronta recuperación de Héctor, Jorge y Gianni; y que el próximo sábado 10 vuelva a correr la sangre.

F) Pero gracias a Mauricio la reunión se salvó. Salieron a relucir los cuchillos largos. Plomo al Toro. (Ça irá! Ça irá! – Gilles traducirá) Los más exaltados cantaron la Marsellesa y votaron nuevamente por Martinelli. Mauricio promete. Yo votaré por él.

G) Quedamos anonadados por el recuento épico de un evento étnico entre Marcello y un paisano muy querido. Se dijo que hubo arrepentimiento y perdones frente a un muro parecido al de los lamentos. Gracias a Zeus, el dios griego, todo salió bien. Y aquí entre nos, Marcelo para El Cartel sigue siendo un nombre que usamos para referirnos a la excepcionalidad.
 
H) Esta vez Gilles no nos puso a prueba con sus sofisticados trabalenguas. Habló bien. Ahora tiene un nombre nuevo de origen somalí que es impronunciable. Me pregunto por qué no escogió Obama que es de Kenia, la tierra soñada de Gilles en donde vive parte del año. Estará con nosotros hasta fin de abril. Para disfrutar de un corte argentino que Héctor ha ofrecido directamente de la pampa. Será un evento para el museo de los ricos y famosos.

J) Y por último no pudo faltar el lado buenísimo de la vida de Eduardo. Eduardo es una máquina de producción de envidias. Esta vez la presenciamos de boca suya, casi en vivo, en una demostración audio-visual como las que hace Bill Gates cuando introduce nuevas tecnologías. Los casados y yo sentimos el peso de cien años de soledad. Martín escuchó con atención y pareció interesarse en la generosa sensualidad de la mujer panameña. Que son abundantes, complacientes y universales solo para honrar el lema del escudo nacional. Ah!!! Están tan alejadas las panas de las argentinas! Las argentinas, qué mujeres portentosas tan contrarias a Mafalda, porque son verdaderas medallas de oro del trauma existencial. ¡Viva Eduardo! Y el jade, que lleva el verde estrepitoso de mi edad y del planeta.

Ciao Bambini
Flavio

Cartel del sábado 27 marzo 2010.
Restaurante Lung-Fung.
ADENDA a mi correo de ayer –
TEMA: “Plomo al Toro”

Me veo obligado a aclarar que el tema de mi informe de ayer, el número F) referente a “Plomo al Toro” requiere de una ampliación. Por eso uso en este correo la palabra Adenda. Una palabra que jugó un papel muy jugoso durante la presidencia del Toro cuando se negociaron los contratos de obras para los corredores. Las Adendas fueron las guaridas en donde se fueron a ocultar “los negocios del siglo”. Por eso se discute en público con mucha furia, como en la reunión de ayer en Lung-Fung, sobre el carácter de estafa y corrupción que percibe la imaginación popular en estas concesiones. Los triquis (trucos y avivatadas) del negocio están acurrucaditos en las Adendas. En francés se diría “cherchez la famme” (“busca la mujer” sirve para indicar que cada vez que no entiendes un bochinche hay que averiguar quién es la amante desconocida que está de por medio.) Aquí en Panamá habría que decir, para entender una concesión de obras y servicios públicos: “busca la adenda”.

LA FRASE TERRIBLE:
“Ça ira. Ça ira.” (se pronuncia: sa irá)

Con la venia de Gilles me permito explicar esta frase. Es el estribillo de canciones de carácter muy popular en Francia que se puede traducir como “¡Qué bien! ¡Qué bien!”.

El más famoso es:
“Ah! ça ira, ça ira, ça ira.
Les aristocrates à la lanterne!”


Una canción cantada por los “sans culottes” durante la Revolución Francesa para expresar su entusiasmo por el aguillotinamiento de los corruptos aristócratas. Los culottes eran unos pantalones hasta la media pierna y al talle que usaban los ricos y famosos de la época. Y los <sin culottes> eran unos pantalones largos y anchos que usaban los de las clase artesanal de bajos ingresos. Esa fue la clase que se tomó la Bastilla y las Tuillerías antes del inicio del terror. Y los <sin culotes> fueron la base del ejército napoleónico que conquistó Europa para civilizarla. Ellos veían en el exterminio de los nobles y ricos en la guillotina (la lanterne, la linterna) el inicio de una nueva era de luces y de justica social. Los <sin culotes> eran clases sociales muy airadas y resentidas.

Hoy si existieran podrían cantar:
“Qué bien, qué bien, qué bien.
Los corruptos al paredón.”


Pero hoy, afortunadamente, estos versos crearían sospechas, como la letra de la Marsellesa, de fomento al terrorismo. Al igual que los famosos Tea Parties de antaño. Digo afortunadamente porque de lo contrario sería muy desafortunado que hubiese una tácita aceptación de una tacita de te-rror. ¿Qué creen ustedes?

Ciao.

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